Los estudiantes hispanos luchan con las puntuaciones bajas

Por Erin Mahoney
Traducido por Kirsten Macció

Por la primera vez desde hace mucho tiempo, José Loya se siente nervioso al tomar un examen.

El 7 de abril, el estudiante de último año en Pueblo High School y de calificaciones perfectas, completó el último de sus requisitos en preparación para la universidad: el examen ACT, el cual se requiere como parte del proceso de ingreso en muchas universidades.

Por lo general, él no tiene por qué preocuparse al tomar un examen. Loya es uno de los mejores estudiantes de la clase que está por graduarse, es un fenómeno en las matemáticas y ya ha sido aceptado para ingresar en la Universidad de Arizona. Sin embargo, a pesar de sus logros, la investigación en cuanto a los exámenes preparatorios demuestra que Loya ya tiene un factor en su contra ­ su etnicidád.

Según las estadísticas, los estudiantes hispanos como Loya sacan peores puntuaciones en los exámenes como el ACT y el SAT I, los dos exámenes preparatorios más prominentes para la universidad, lo cual hace que se cuestione la validéz de los exámenes.

En febrero, Richard Atkinson, el presidente del sistema educativo de la Universidad de California, propuso la eliminación del SAT cómo requisito para el ingreso a las escuelas de UC, lo cual llevó a algunos analistas a especular sobre el examen, o sea los estándares que California tiene para ello, y deducir que el examen daña al reclutamiento de las minorías a las universidades.

Aunque los oficiales de la Universidad de Arizona digan que tales planes no están previstos, algunos oficiales de las escuelas secundarias en South Tucson dicen que un cambio al sistema sería bienvenido.

"Me gustaría que el SAT no tuviera un rol tan grande en el ingreso universitario y para la solicitud de becas," dijo Estehela Gonzalez, la directora de asesoramiento en Pueblo High, una escuela en que el 85 por ciento de los estudiantes son hispanos.

Según las estadísticas del College Board, la compañía que patrocina el SAT, el año pasado en Arizona los estudiantes mexicanos y mexicoamericanos quienes tomaron el SAT sacaron una puntuación promedia de 962, de un posible 1600. Los estudiantes angloamericanos sacaron un promedio de 1070.

Kris Zavoli, la directora de la región occidental de servicios a las escuelas secundarias para el College Board, dijo que los bajos estándares educacionales ­ y no el SAT ­ son responsables por las bajas calificaciones de las minorías.

"Es síntoma de una enfermedad," dijo ella. "Yo preferiría enfrentarme con el hecho de que no todos los jóvenes tienen igual acceso a la educación."

Según la organización del examen ACT, los estudiantes mexicanos o mexicoamericanos que toman clases preparatorias apropiadas para la universidad tienen un promedio nacional de puntuación de 19.5, y califican en segundo lugar en cuanto al grupo de puntuaciones más bajas, tras las notas de los esudiantes afroamericanos . Los estudiantes angloamericanos tienen un promedio de 22.7 en el examen.

Viviana Hurtado, quien se graduó de Pueblo en el 2000 y que ahora cursa su primer año en la UA, tomó el ACT porque los asesores de Pueblo se lo aconsejaron. Sin embargo, aunque ella sacaba notas altas en sus clases secundarias, sacó una puntuación de sólo 18 de un posible 36.

En Pueblo, los estudiantes de todas las razas que estaban tomando cursos preparativos o "estudios troncales "tuvieron un promedio de 19.2 en el ACT, dijo Sansa Morse, una asesora de carreras.

"Yo creo que es por la educación que recibimos," dijo Hurtado, quien es de South Tucson "Pueblo... (es) una escuela hispana, y no creo que recibimos el mismo tipo de educación que las otras escuelas."

Pero las puntuaciones bajas de los estudiantes hispanos no son solamente una cuestión de raza. Los estudiantes de Pueblo vienen, por lo general, de niveles económicos bajos y a veces no reciben un estímulo académico en casa, dijo Morse.

"La superación académica no ha llegado a convrertirse en una tradición (para los estudiantes) en nuestra escuela," dijo ella. "Nosotros podemos cambiar eso...realmente no tiene nada que ver con la raza."

Según un estudio hecho en 1995 por el ACT, los estudiantes que toman suficientes cursos secundarios tienden a sacar mejores notas en el examen, no obstante su etnicidad. El estudio relató que las puntuaciones altas se deben a las clases preparatorias apropiadas y a las notas de la secundaria, y no a la raza.

Sin embargo hay esperanzas de que los hispanos saquen puntuaciones más altas, , por lo menos en South Tucson. Los oficiales de Pueblo han incrementado el promedio de la escuela en el ACT por un punto en los últimos tres años, y han implementado varios programas para mejorar la competencia escrita y para aumentar el interés de los estudiantes en la universidad.

Algunas familias en South Tucson, como la de Loya, han trabajado con sus niños en casa para mejorar sus notas.

"Para mi familia, la educación siempre ha sido parte de nuestra rutina diaria, " dijo él. "Desde la escuela primaria siempre ha sido algo que queda en el fondo de tu mente."

Después de todo, dice Loya, el ACT no ha sido gran problema. El pasó muchas horas estudiando para el examen, el cual terminó con facilidad.

"Lo tomé sin problemas," dijo Loya, que va a entrar en la UA este otoño con una concentración en ingeneria computorial. "Me siento confiado que saldré bien en el examen."

Los oficiales del SAT y el ACT aún dicen que sus exámenes son indicadores adecuados de la competencia universitaria, y ostentan estudios que indican que las puntuaciones altas corresponden con el éxito universitario.

Pero no todo el mundo cabe dentro de este perfil.

Por ejemplo, Hurtado ha prosperado a pesar de los resultados del ACT. A ella le va bien en la UA, se está preparándo para una carrera en ingenería aeroespacial. Dijo que no ha vuelto a pensar en el examen.

"No me sentía demasiado presionada por ello," dijo. "Yo creo que lo que haces en la secundaria no indica lo que puedes lograr en la universidad."


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