By Sarah Pierce
El Independiente
La clínica principal del Centro La Frontera, uno de los proveedores destacados de servicios de salud mental de Arizona, tranquilamente est&aaqcute; celebrando 20 años de servicio al Sur Tucsón y a sus comunidades circundantes.
La clínica principal, localizada en 502 al Oeste de la Calle 29, es una de 19 localizaciones en el Condado de Pima, de la cual opera el Centro La Frontera.
La Frontera ha crecido considerablemente desde que fue fundada en 1968, atendiendo a casi 8,000 gentes el año pasado solamente.
La clínica principal trató a casi 3,500 de esos pacientes.
La clínica principal ofrece un servicio de paciente externo para salud mental general, clases de DUI (conduciendo un vehículo bajo la influencia) y para terapia para niños. Estos son programas instrumentales adaptados para satisfacer las necesidades de los residentes del Sur de Arizona.
A principios de los años 1990, Arizona fue clasificado en quinto lugar nacional en consumo de cerveza, según el centro La Frontera. En 1997 hubo un incremento de 46 por ciento en informes de abuso de menores en el Condado de Pima y en 2000, el Condado de Pima tuvo 3,289 informes de adolescentes fugitivos, según el Departamento de Policía de Tucsón. Estadísticas como estas hacen necesarios los programas de la clínica principal.
Según el Departamento de Servicios de Salud de Arizona, 1,600 a 2,000 individuos sin hogares en Arizona sufren de una enfermedad mental seria. Uno de los programas m&aaqcute;s exitosos de La Frontera ha sido el Programa de Gente Prontamente Accesible (RAPP).
El programa RAPP es uno de muchos programas que se han hecho populares entre la población de personas sin hogar de Tucsón y del Sur de Tucsón, dijo Karen R. Chatfield, la directora de comunicaciones de La Frontera.
RAPP es un equipo móvil que pasea por las calles cinco días por semana, para ofrecer asistencia a las personas sin hogar. El programa de alcanze de dos-miembros los trae al centro, donde no se necesita una cita, para que reciban alimento, ropa y exámenes para salud mental y para abuso de sustancias.
Una cantidad de programas de intervención son ofrecidos a aquellos quienes tienen análisis positivos de tener una enfermedad mental, dijo Chatfield.
"Estos programas son anunciados principalmente por palabra," dijo ella. "Adem&aaqcute;s, el personal casi siempre est&aaqcute; all&aaqcute; afuera."
Chatfield dijo que es este anuncio por palabra la cual ha hecho que los programas de La Frontera sean exitosos.
"Vacilaría en escoger cualquiera de los programas como m&aaqcute;s exitoso," dijo ella, "Por sus progresos, los considero exitosos a todos."
El éxito de La Frontera lo hace el centro de Arizona m&aaqcute;s grande de salud de comportamiento, sin fines lucrativos, poseído por la comunidad y ha ganado reconocimiento nacional.
Las dos Primeras Damas Rosalyn Carter y Hillary Rodham Clinton han visitado el centro.
Sin planes inmediatos de celebrar el aniversario de la clínica principal, Chatfield dijo que planean continuar su éxito por medio de implementar dos programas nuevos dentro del siguiente año.
La Frontera recibió casi $2 millones en becas del Departamento de Viviendas y de Urbanización de Estados Unidos y del Centro para Abusos de Sustancias, para empezar los nuevos programas.
La beca de HUD proveer&aaqcute; ambientes de viviendas seguros para residentes mientras esperan colocación en viviendas m&aaqcute;s permanentes, según una comunicación pública de la prensa hecha en enero.
La beca del Centro para Abusos de Sustancias se utilizar&aaqcute; para proveer ayuda para familias refugiadas consideradas en alto riesgo para abuso de sustancias y de violencia.